Las pruebas de carga de polvo suelen durar horas o días., que implica múltiples pasos manuales de pesaje y cálculo. En ciclos tan largos, cualquier pequeño error invalida todo el resultado de la prueba. Esto crea una presión operativa significativa., donde el pesaje manual introduce riesgos y los operadores a menudo dudan en realizar pruebas de forma independiente.